lunes, 26 de marzo de 2007

Los árboles de mi vida.

Quisiera ser un Naranjo de General Bustos y dejar en cada niño recuerdos de azahar, como los míos cada vez que paso por allí.
Quisiera ser un Siempre Verde, en la vereda de alguna abuela, y servir de trinchera en las guerras de buluquitas.
Quisiera ser un Eucalipto del Parque Sarmiento, perfumar sus paseos, y obsevar el goce de la gente que camina las mañanas de aire puro.
Quisiera ser las Tipas de la Cañada, disfrutando, de noche, de la luna reflejada en el agua y los besos escondidos.
Quisiera ser un Palo Borracho de la Chacabuco, adornado por flores blancas y rosas, pintando la ciudad de color primavera.
Pero sin lugar a dudas, si de elegir se tratase, sería un Sauce LLorón, y regalaría mis ramas, a todos los padres para que disfracen de indiecitos cordobeses a sus hijos.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

De ser un árblo yo... sería uno que crezca cerca del mar, que en primavera se llene de flores blancas y en otoño deje caer sus hojas para los traseúntes que disfruten de pisarlas.

Besos Tosuti!

Micaela Tochi dijo...

yo no sería un árbol, pero sería un pajarito que haga nido en él. Besos compañero, amigo, primo y cuñado

Micaela Tochi dijo...

has sido encadenado en mi blog!